La relación entre el perro y el humano tiene tantas verdades como propietarios y perros existen. Es tan lógico como que cada individuo es único, como tú y como yo, y cada uno piensa de una forma diferente.
Y hoy te traigo un pensamiento que creo que merece la pena que conozcas.
Hace 20 días lanzamos el nuevo e-book gratuito de Carolina. Si no lo tienes y lo quieres, pinchando en el siguiente link o la imagen puedes descargar tu copia o debajo de este artículo también encontrarás el banner de acceso.
«Los 13 errores que no puedes cometer con tu perro. Carolina Rodríguez»
Sinceramente, está teniendo un gran éxito, más de 5.000 personas ya lo han visto y esto a pesar de que nuestra difusión es todavía pequeña, aunque poco a poco más personas como tú nos siguen y valoran nuestra manera de afrontar la educación canina, a la que nosotros le hemos dado un paso más allá y pronto se convertirá en el trending topic del sector:
Convivencia humano-canina
Días después de lanzarlo, envié un mail, (si, es por esto que se pide a la hora de la descarga del libro, para poder contactar con las personas que se han interesado y tener un trato más directo con ellos.)
Han sido ¡cientos! de contestaciones que ahora toca, uno a uno ir contestando, así que te pido paciencia si has sido uno de ellos, y aprovecho a dar las gracias, en nombre de Carol también, por los comentarios tan positivos, las sugerencias, las historias personales con sus perros y también, que las hay, algunas opiniones con críticas constructivas que nos van a hacer mejorar nuestro trabajo y negocio canino.
La joya de reflexión recibida sobre el perro y el humano
Pero hay algunas que te llegan más que otras, no por el contenido en sí, sino por el mensaje y tiempo que ha dedicado a contestarte, algo que por desgracia no tenemos en este mundo tan «rápido».
José Cisneros Mendiola, de Lima Perú, nos contesta esto el 23 de Junio.
«Estimada Carolina:
Te escribo desde Lima, Perú. Descargué tu libro sin ningún problema pero aún no me ha dado el tiempo para leerlo, te prometo hacerlo en los próximos días y te escribo al respecto de lo leído. Desde ya te agradezco la generosidad en compartir tus experiencias con estos seres que tanto queremos y tanto nos dan en la vida, lo que nosotros hagamos por ellos es sólo un acto de reciprocidad. Me permito adjuntarte una pequeña reflexión que escribí yo al respecto.
Cariños»
Ni siquiera había leído el libro, quizá ni siquiera le vaya a gustar, pero me envío adjunto el escrito que estás apunto de leer.
Y para no enrollarme, te paso «literal» la reflexión sobre el perro y el humano que me envío José y que me parece que debería leerla cuanta más gente mejor, por lo que te pido, si lo crees conveniente y te ha parecido tan buena como a mí, que la compartas para qué más personas puedan tener acceso a esta «joya»de escrito.
Aquí te la dejo junto a una foto que también me ha enviado al lado de «Sócrates», su fiel compañero.
LA RAZÓN INTIMA DEL AMOR POR SU PERRO
El adulto moderno viviendo en la ciudad se mueve en dos planos:
el entorno exterior que lo rodea donde innumerables actores se relacionan diariamente con él, y el interno donde su yo es el actor central, procesando las vivencias que experimenta a partir de esas relaciones con su entorno.
Las experiencias y sentires que quedan en este adulto moderno son agradables en algunos casos y momentos pero, en muchos otros, son de insatisfacción. La salud física que en determinados momentos se ve afectada, frustración por objetivos que no se alcanzan, desengaños de personas en las cuales había depositado confianza, incertidumbre respecto a lo que vaya a pasar mañana, pesadez por una existencia que en momentos oculta su sentido.
La necesidad de un ser que lo escucha, que siente con él, que lo acompaña con fidelidad incondicional. Y que todo ello siempre lo hace con alegría y disposición absoluta, vendría a ser la contra-parte a toda esa realidad existencial que enfrenta el adulto moderno cada día. Esa contra-parte es su perro y por eso es que lo ama como a un hijo y la familia toda le ha conferido el estatus de un miembro más de esa familia.
Frente a ese mundo moderno lleno de ruido y estrés que tanto lo desgasta,
su perro es la presencia silenciosa, agradable y siempre feliz.
Dinámico y saltarín, que tiene el don de percibir sus estados de ánimo y sentimientos, levantándolo, haciéndolo sentirse bien y sonreír automáticamente.
Que en su permanente deseo de salir a pasear al parque, lo hace relacionarse socialmente con otros dueños que –al igual que él- sacan a sus perros al mismo parque, a las mismas calles.
Gracias al momento de alegre paseo, espontáneamente el amo mejora su salud cardiovascular y ambos, humano y perro, reducen significativamente sus niveles de estrés al rebajar sus niveles de cortisol, la hormona del estrés; adicionalmente ese ejercicio le significará segregación de serotonina y dopamina, con su manifestación de bienestar emocional y físico.
En resumen, su perro es portador de salud física, emocional y mental.
En un entorno donde las relaciones humanas se muestran interesadas y condicionadas, el perro ofrece su incondicional compañía y amistad, que nada pide, que se conforma con muy poco pero agradece como mucho, comportándose siempre protector y dispuesto a dar hasta su vida por la defensa de su dueño. Mundo donde el dueño se encuentra entrelazado en diferentes relaciones humanas, dentro del hogar, con la familia fuera, en el trabajo, con las amistades, con la gente del entorno diario.
Cada una de ellas tiene un sentido y un motivo, en cada una de ellas deposita un tiempo y una esperanza, unas veces recibe lo buscado, pero en otras sólo malos momentos y frustraciones. Y cuando al final de la jornada regresa a casa, es su perro quien lo ha estado esperando, recibiéndolo con esa disposición y alegría que afuera no encontró; es allí cuando a su perro lo siente más íntimo y leal. Su noble y apacible compañía se convierte en su sensible refugio y apoyo.
-Sabe que él nunca lo juzgará y que lo hará sentir como su héroe.
-Sabe que él no ve riqueza ni pobreza y que bien estuviese en una u otra, su perro será siempre el noble, leal, fiel y sencillo compañero.
-Sabe que siempre lo acompañará aunque se encuentre totalmente solo.
Si este encantamiento mutuo es producto de la secreción bioquímica de oxitocina o no, eso es lo que menos le importa, lo que importa realmente es que sabe que cuenta con un compañero incondicional.
La muerte vendrá algún día, lo más probable sea la de su perro la primera, sabe que lo va a llorar como hijo que es. Y si él se fuese primero, sabe que su perro estará esperando el reencuentro hasta su último día.
Un perro no necesita virtudes porque el perro es una virtud en sí.
José Cisneros Mendiola, Lima Perú
Buenísimo, ¿no crees?, gracias José por esta maravilla que nos hace reflexionar a todos. Estaremos en contacto porque me interesa, y mucho, tu forma de pensar. A Carolina y a mi no ha hecho más que motivarnos a seguir.
Estoy con ganas de tener tu feedback sobre el e-book, el cual no dudo que tendré en breve.
Desde aquí te doy las gracias.
Un abrazo muy fuerte.
Jose Montero.






Hola , me llamo Ana , estoy encantada de haberos conocido , gracias a vosotros tengo esperanzas e ilusion que habia perdido . He probado casi todo con mi perro , varios adiestradores , cursos de obediencia , con sus tecnicas k nunca he estado deacuerdo con ellas , siempre me han parecido violentas , como collarrs de ahorke , patadas en el muslo , sometimientos y collar de descargas , todo esto x la deseperacion k yo tenia con negrito , mi perro .Tiene agresividad hacia otros perros y con algunas personas k se acercan demasiado a mi . Harta de todas estas tecnicas k no ivan con mi forma de pensar , decici hacerme cargo yo . Empece a leer y ver videos , pero todos me parecian lo mismo k habia estado haciendo con anterioridad , hasta k un dia , os encontre x casualidad y empece a seguiros , kede enganxada desde el minuto uno .Era exactamente lo k keria para negrito , llevo poco tiempo pero he aprendido muxo y llevando a cabo vueatraa recomendaciones , por fin he visto un cambio en negrito . Gracias , gracias , gracias
Buenos días.
Nuestro primer compañero fué un gato, Mortadelo que durante 21 años fué un gran apoyo en mis peores momentos, y cuando llegó mi primera perra una yorkshire de 2meses,Cuca, Mortadelo la trataba como a una hija. La cogía y la paseaba por el piso. Luego llegó otra con año y medio aproximadamente y sin problemas. Ellas murieron con 11 y 7 años respectivamente.
Entonces me dieron una mestiza de 3 meses Pi, que también tuvo un buen recibimiento por parte de Mortadelo, quien finalmente murió de viejo.
Presionada por todos intenté seguir las pautas de educación de César Millán por primera vez y fué un fiasco. Entonces tras volver a bajar vuestro libro me dí cuenta del fallo. A las Yorkshire les dejaba su espacio y enseguida paseábamos sin correa. Eran felices. Afortunadamente ahora Pi va con su arnés y correa por zonas con tráfico de coches y motos por su seguridad. Es feliz y yo más. Os doy las gracias porque me habéis abierto los ojos haciendo un trabajo fantástico. Y aunque sigo encontrando personas que no están de acuerdo noto que ya no me afecta como antes gracias a la certeza de que son ellas son las que están equivocadas.
Ahora tengo paz interior, una buena amiga feliz y estoy más guapa.