TESTIMONIOS

Testimonio Yolanda, Max y Ares. La voz de tu perro

YOLI, ALVARO, MAX Y ARES

Esta es nuestra historia con La voz de tu perro


Con una experiencia cero en perros la vida nos puso en la puerta dos doberman de 6 y 8 meses de edad.


El mayor (Ares) correctamente socializado por nosotros pero pura polvorilla, y el pequeño sin socializar ni con perros ni con personas que tuvo que cambiar de hogar, dueños y hasta de nombre. 


El pequeño (Max) sufría de miedos y ansiedad por separación terribles, se comía la casa cuando nos íbamos (literalmente explotaba la casa), ladraba a todo y a todos y se mostraba tremendamente asustadizo.


Durante 14 meses invertimos tiempo, esfuerzo y dinero en adiestradores, programas de socialización, educadores ... a lo que sumas los "expertos consejos" de todo aquél que se atrevía a juzgarles/juzgarnos en el parque o la calle.


Resultado: cero avance, nada, absolutamente nada.


Lo que evolucionasen los perros lo hacían porque el tiempo también hace madurar y generar cierta confianza (que no seguridad). Pero no teníamos ningún vínculo real con ellos.


Solo les soltábamos cuando tenía la absoluta certeza de que estábamos solos a cientos de metros a la redonda.


Descubriendo La voz de tu perro

 

Un día en el parque alguien nos hablo de las sesiones de socialización de "La voz de tu perro" y probamos. 


Al regresar, los perros tenían otra cara, la de felicidad, y repetimos, y tripitimos y seguimos participando.


Caramba, esta gente tiene buenas ideas de cómo hacer las cosas.


El cambio

 


Seguimos leyendo y nos apuntamos al reto de 60 días. Casi lo hemos completado y en este tiempo:


  • La casa ya no se autodestruye, 
  • El mayor va pasando pasando su adolescencia sin traumas y empieza a bajar el ritmo tratando de marcar el de su hermano. 
  • El pequeño es ahora más selectivo a la hora de ladrar a personas (ahora solo ocasionalmente) y empieza a tener más éxitos que fracasos en su relación con otros perros mejorando su autoconfianza.
  • ¿Y nosotros? Pues hemos cambiado la perspectiva desde la que observábamos el mundo que nos rodea y en esa perspectiva nuestros perros aparecen siempre en primer plano. 

Las expectativas te van cambiando con el tiempo:

  • Primero quieres que sepan hacer todos los de trucos de circo posibles, 
  • Luego te conformas con que, por lo menos no te saque las vergüenzas en público, 
  • Y al final, cuando ves que todo eso no lo controlas, anhelas que tu perro simplemente te mire. 

¿Y por qué? pues muy simple, porque no existe un vínculo real con ellos. 


Ninguna de las personas a las que acudimos supieron orientarnos sobre cómo generarlo, tan solo intentar comprarlo (premio/chuches), o tratar de obviarlo (ordenes, y castigos).


Aceptar que no teníamos ese vínculo era descorazonador y ver como pasaba el tiempo sin avances, frustrante.


En manos de "la Voz de tu perro" hemos visto cuán crueles hemos sido, cuán ingenuos, cuánto tiempo perdido, pero también que hemos llegado a tiempo para comenzar a construirlo. 


En 60 días siento que se ha ido creando el vínculo y hemos avanzado mucho pero también que hay que seguir porque nunca deja de crecer, que se puede hacer más y sería lógico.


Los perretes deben todavía pensar: ¿Y a estos dos que coño les ha pasado de pronto?


Frenas el deterioro que generan las pautas de adiestramiento tradicionales y empiezas a generar ese vínculo con la satisfacción de que nada de lo que haces ahora dañará a ni a tu perro ni a ti mismo, que su beneficio es el tuyo y que la felicidad compartida se saborea el doble.


Miriam, Carolina, José, tus compañeros de curso .... te ponen flechas de dirección a seguir , tan solo síguelas y observa los ojos de tu perro que te hablan: 


Es La voz de tu perro



YOLI Y ALVARO HICIERON EL RETO DE 60 DÍAS GRUPAL