TESTIMONIOS

Testimonio Blanca y Max. La voz de tu perro

BLANCA Y MAX

La historia de Blanca y Max con La voz de tu perro



El entrenamiento no era para nosotros, pero ante los múltiples problemas que teníamos... ¿Qué podíamos hacer?


  • Conformarme con una vida llena de estrés y en la que no disfrutaba de la compañía de mi peque casi nunca.
  • Tener paciencia y esperar a que creciera más. Muchas personas creen que los “problemas de conducta” existen mientras los perritos son cachorros y que cuando crecen mágicamente se solucionan.
  • Encontrar una manera diferente de hacer las cosas y que sí me funcione.


Obviamente elegí la numero tres y un día casi por casualidad, apareció la luz en mi camino: Me topé con el video de un hombre que explicaba por qué elegir un arnés en lugar de una correa de cuello, que decía que para nada era necesario darle tirones a tu perro para que te siguiera durante el paseo, ni que le hicieras ninguna de las otras barbaridades que me habían dicho antes.


Yo intenté dar golpecitos en la nariz con un periódico, gritar NO, hacer un ruido fuerte, golpear la mesa, asustarlo con el secador de pelo, echarle agua en la nariz con un atomizador, compré un spray que hacia un ruido como de petardo... ¡¡Dios!! La de consejos que me habían dado antes, TORTURA eso es lo que es todo lo anterior.


Por favor que nadie le haga eso a sus peques, ellos no se merecen ser tratados de esa manera…


Cuando vi el video rápidamente me puse a buscar quién lo había hecho, si tenía más videos, si me podía enseñar algo más.


Me sentí tan contenta pero sobre todo... ¡tan aliviada de escucharlo!, porque para mí no tenía ningún sentido que me dijeran que para que mi perrito fuera bueno y se portara bien yo lo tenía que maltratar.


Así fue como di con LA VOZ DE TU PERRO y me apunté a su Reto de 60 días.


¿Qué he conseguido con este Reto?


LO TANGIBLE: 



En casa:

  • Max ya no ladra en casa más que cuando me comunica algo. 
  • Ya no rompe ninguna cosa.
  • Ya no me rasguña, mordisquea o me rompe la ropa cuando llego a casa.
  • Ya no me gruñe si me acerco cuando está comiendo algo.
  • Ya no baja la ropa del tendedero, ni rompe mis chanclas aunque se las deje a su alcance.
  • Mi madre ya no le tiene miedo porque le salte encima, la empuje o se le atraviese cuando va caminando.
  • Ya no tiene los episodios psicóticos que antes tenía de ladrar-saltar-morder todo al mismo tiempo y por los cuales se pasaba mucho tiempo solito en la terraza.

En la calle: 


  • Max convive con cuanto perro se le pone enfrente, incluso con esos de los que sus dueños dicen “el mío no convive con perros”.
  • Puede pasear tranquilamente sin ir tirando de la correa.
  • Puede pasear tranquilamente sin correa en prácticamente cualquier lugar.
  • Convive perfectamente con hombres, mujeres, niños o puerquitos vietnamitas, da igual.


 LO INTANGIBLE (pero lo más importante para mí):


  • Max y yo tenemos un vínculo increíble, él me entiende perfectamente cuando le pido algo.
  • Yo soy capaz de leer lo que él me dice, cómo se siente, si necesita ayuda con algo, si está feliz y confiado o si algo le pone nervioso.
  • Él confía en mí y yo en él 100%.
  • Max me sigue porque él quiere.
  • Jamás le doy ninguna orden o premio o castigo.
  • Yo ya no tengo miedo de encontramos con otros perros en la calle con correa o sin correa. 
  • Me da igual, los entiendo perfectamente y los veo con unos ojos muy diferentes a los de antes.


Si has llegado hasta aquí, tal vez estás pensando: "Esto es muy difícil o lleva demasiado tiempo" o... "con mi perro no funcionaría". Pero no es así.


Siendo completamente honesta te puedo decir que es algo tan fácil de obtener como simplemente convivir con tu perro o perros de la manera correcta, respetuosa, teniéndolos en cuenta.


Es mucho mas fácil de lo que crees.


Aprender a leer sus señales, gestos y ladridos (que además son universales y si entiendes a tu perro entiendes a cualquiera) para entender qué te pide tu perro y como ayudarle en cada situación.


Es tan fácil como seguir todas las pautas y actitudes todos los días, las mismas que al pasar un par de semanas te salen en automático.


Luego te das cuenta que si las aplicas en tu vida diaria en todos los ámbitos, ¡la de cambios y mejoras que vives en tu vida!.


Pero lo más importante es hacer un "click" en tu cabeza y darte cuenta de que todo depende de ti y de tu actitud. De lo que hagas, de cómo lo hagas y por supuesto de lo que no hagas.


Sobra decir que mi vida cambió muchísimo cuando Max llegó a mi vida.


Primero me sacó de mi zona de confort, me dio una enorme sacudida y me vi obligada a avanzar, a hacer cosas nuevas, a cambiarme de casa, a independizarme, a darle más importancia a mi casa y un poquito menos al trabajo.


Pero luego cuando ESCUCHÉ LA VOZ DE MAX, aprendí que las cosas que nos hacen más felices en la vida son las más pequeñas, que lo único que necesitas para disfrutar todos los días es despertarte con la mejor actitud.


Que la compañía, el amor y el entendimiento se agradecen siempre y que hay tantos hermanos suyos a los que sus dueños no les entienden ni un poquito y además los culpan a ellos de los problemas.


Ahora disfruto plenemente de mi vida con Max.


Yo he puesto todo de mi parte para ayudarle y escuchar su voz, y ahora él se ha convertido en mi maestro de vida.



Gracias de verdad Jose, Carolina y Zar porque esto hubiera sido imposible sin vosotros.




BLANCA HIZO EL RETO INDIVIDUAL DE 60 DÍAS